Cada año, el Fisco llama a la puerta del contribuyente
permitiéndole elegir el destino de una parte del Impuesto de la Renta de las
Personas Físicas (IRPF). Pudiendo optar o no, mediante la marcación de la
casilla de la Asignación Tributaria, a colaborar con el sostenimiento de la
Iglesia Católica o a subvencionar otros fines de interés social.
Desde el 1 de enero de 2007 y con carácter indefinido, el
Estado destinará al sostenimiento de la Iglesia Católica el 0,7% de la cuota
íntegra del IRPF correspondiente a los contribuyentes que marquen con una “X”
la casilla 105 de su declaración.
El Estado destinará a subvencionar actividades de interés
general, consideradas de interés social, el 0,7% de la cuota íntegra del IRPF
correspondiente a los contribuyentes que marquen con una “X” la casilla 106 de
su declaración con los siguientes porcentajes de posterior reparto: 2,85% al
Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente; el 19,43% al
Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y; el 77,72% al Ministerio de
Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
