La expresión “vivir de las rentas” forma parte del
imaginario colectivo desde hace décadas. Representa la aspiración de una vida
sin depender del trabajo diario, financiada por los ingresos generados por el
patrimonio acumulado. Sin embargo, ese deseo suele quedar en una declaración de
intenciones para muchos. En los últimos años, el concepto ha ganado notoriedad
gracias al auge de la divulgación financiera y al empuje de movimientos como el
FIRE (Financial Independence, Retire Early. En español, Independencia
Financiera, Jubilación Temprana), que promueven alcanzar la llamada libertad
financiera o independencia financiera a edades tempranas mediante el
ahorro intensivo y la inversión constante.
Uno de los divulgadores más conocidos en popularizar esta
idea fue Robert Kiyosaki, autor de Padre Rico, Padre Pobre, quien
sostiene que cualquier persona puede lograr la independencia financiera si
adquiere los conocimientos adecuados. En la misma línea, el legendario inversor
Warren Buffett ha afirmado que, si alguien gasta sistemáticamente menos
de lo que gana e invierte con sentido común, acabará acumulando riqueza sin
remedio.