Hay frases
que, pese a su aparente simplicidad, encierran un pensamiento profundo que
obliga a cuestionar tradiciones, hábitos y creencias sobre el dinero, el ahorro
y el modo en que gestionamos nuestro patrimonio. Una de ellas, menos citada de
lo que merece, y cuando se cita se intenta tergiversar, pertenece al economista italiano Franco Modigliani,
galardonado con el Premio Nobel de Economía en 1985. “La herencia es un
error de cálculo” no es una crítica a la familia ni una provocación moral,
sino una reflexión sobre la planificación financiera personal y la forma en que
se consumen y transmiten los recursos a lo largo de la vida.
Modigliani no
fue un ideólogo radical, sino un académico serio, metódico y racionalista. Su
frase no deslegitima la idea de dejar herencia, ni postula que legar bienes sea
algo negativo. Apunta, más bien, a cómo muchas personas terminan acumulando más
de lo necesario por una mala estimación de sus necesidades futuras. La clave de
su pensamiento está en la conocida teoría del ciclo vital, uno de los
modelos económicos más influyentes para entender el comportamiento del ahorro,
el consumo y la gestión patrimonial a lo largo del tiempo.
