La quimera
de la armonía: cuando se confunde coordinación con bondad
Una de las
ideas más persistentes es la de que los mercados, dejados a su libre
funcionamiento, tienden de manera natural a generar buenos resultados para
todos. Esta quimera parte de una confusión habitual entre dos conceptos
distintos: coordinación y bienestar. Es cierto que los mercados son
extraordinarios mecanismos de coordinación descentralizada, permitiendo permiten
que millones de decisiones individuales se integren en precios, señales y
flujos de recursos. Pero de ahí no se desprende que los resultados sean siempre
deseables, ni mucho menos equitativos.


