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2 de septiembre de 2024

Los jóvenes cada vez más formados, pero menos "acaudalados".

Foto by pixabay.com
En términos de inversión, no es lo mismo llegar apurado a final de mes que atesorar una cierta situación de solvencia financiera. En el primer caso, apenas se puede ahorrar y mucho menos invertir; en el segundo, existe un margen para diseñar una estrategia inversora. Está claro que el nivel de poder adquisitivo es una variable crucial para el emprendimiento de una carrera inversora.

La desigualdad económica siempre ha sido un debate que no se ha bajado de la moda por ser un tema que siempre se ha mantenido candente. Las precedentes décadas consecutivas de crecimiento han generado mucha riqueza, pero con el agravio de que los activos se han ido concentrando en la parte alta de la pirámide donde predominan los hogares cuyos miembros son de edad avanzada, mientras que en la base de la pirámide están las generaciones más jóvenes. Nos hemos acostumbrado a la tendencia natural de que el patrimonio vaya aumentando con la edad, hasta conseguir más poder adquisitivo que los progenitores. Sin embargo, la OCDE advierte que el “ascensor de la riqueza” (sic) se está desacelerando para los más jóvenes, lo que hace que pierdan poder adquisitivo. Es decir, la relación entre acumulación de riqueza y envejecimiento está perdiendo la proporcionalidad, poniendo en riesgo la riqueza futura de los jóvenes actuales. Por desgracia, puede que no sea ni comparable con las generaciones que están por llegar. Las dos vías principales para acumular riqueza han sido las rentas del trabajo y las rentas del ahorro. Los salarios y la estabilidad laboral, que con anterioridad fueron aumentando sin decadencia, se han visto interrumpidas en los últimos lustros afectando a las generaciones más jóvenes, aumentando la brecha de riqueza entre los hogares más mayores y los más noveles.

4 de octubre de 2022

Inversor Autosuficiente (DIY - Do It Youself)

Cada vez se oye más hablar del concepto “hazlo tú mismo” o, en inglés, Do It Yourself (que es de donde provienen las siglas DIY) y buena culpa de ello lo tiene el fácil acceso a la información a través de internet. Y es que, en realidad, muchas marcas también han ayudado a implantarlo porque lo han promocionado como estrategia de marketing de cara a promocionar y dar salida a unos productos que de otra forma no llegarían al mercado. La ética del DIY se asocia al anticapitalismo rechazando la idea de comprar cosas que uno puede hacer por sí mismo. Decía Confucio aquello de que “dime algo y lo olvidaré, enséñame algo y lo recordaré, hazme partícipe de algo y lo aprenderé”. Y tenía razón. Prueba de ello es la cantidad de ejemplos que ponen en práctica esta filosofía, sin ir más lejos ¿quién no ha hecho algo de bricolaje en su casa y se ha ahorrado un buen dinero?

Pues bien, las finanzas no son diferentes y también han querido tener su propio hueco en el mundo “hazlo tú mismo” y ha dado lugar a los llamados inversores autosuficientes: aquellos ahorradores que eligen sus propios activos donde invertir su dinero sin la ayuda de un asesor financiero u otro tipo de profesional del sector.

26 de julio de 2022

Los inmuebles, el activo más antiguo y preferido de los ahorradores

Foto by pixabay.com
El ahorro real viene de la mano de la tenencia de activos, que no se deben de confundir con los pasivos. Confundir activo con pasivo da lugar a que las finanzas personales del inversor doméstico generen problemas que afectan de lleno a la economía familiar. La diferencia entre activo y pasivo radica en que el activo es capaz de originar ingresos y derechos de cobro, mientras que el pasivo ocasiona gastos y obligación de pagos. De una forma contable, el conjunto de bienes y derechos componen el activo, al contrario que las obligaciones que conforman el pasivo.

Un activo no es más que un bien, que tiene un valor y que alguien posee para que sea capaz de generar beneficios económicos en el futuro. Todos los activos tienen el potencial de generar un beneficio a su poseedor mediante su disfrute, su intercambio o su venta.

Por otro lado, un inmueble es un bien que no es transportable porque supondría la posibilidad de su deterioro. Por eso, su principal característica es que se mantienen fijos e inmóviles en su lugar de estancia inicial. Así, se puede decir que un edificio, una construcción, una tierra o, incluso, una mina tienen la consideración de bienes inmuebles o bienes raíces.

21 de septiembre de 2021

Diferencia entre Puntos, Puntos Porcentuales, Puntos Básicos y Puntos Enteros

Cuando se habla de las variaciones que experimentan los activos o grupo de activos en los Mercados Financieros se suelen expresar en puntos, en puntos porcentuales, en puntos básicos o en puntos enteros dependiendo del Mercado a que uno se esté refiriendo.

Muchas veces, incluidos algunos profesionales, no prestan demasiada atención al significado de cada “punto” y usan uno u otro de forma indistinta sin tener en cuenta su significado real, dando lugar a errores de interpretación. Aún hay alguno que cuando habla del valor de un índice bursátil lo expresa en puntos enteros sin ser consciente de que un índice se mide en “puntos”, no en “enteros”.

16 de noviembre de 2020

SICAV (Sociedad de Inversión de Capital Variable)

Una Sociedad de Inversión de Capital Variable (SICAV) es una sociedad anónima, constituida con domicilio y administración en España, que se crea como instrumento financiero y que tiene por exclusividad la adquisición y administración de valores mobiliarios y otros activos financieros. Siendo una modalidad de Institución de Inversión Colectiva (IIC) –institución creada para invertir en bienes, derechos, valores u otros instrumentos de carácter financiero estableciendo los rendimientos en función de los resultados obtenidos- se le otorgan las mismas ventajas fiscales que a los Fondos de Inversión por gozar del mismo régimen, siendo, en definitiva, un híbrido entre un Fondo y una Sociedad.

Algunos autores datan los orígenes de las SICAV en la Edad Media pues sostienen que, ya en aquella época, había agrupaciones de inversores que se unían para una mejor y especializada gestión de sus patrimonios. En España, se legislan por primera vez en 1964 con la regularización de las Sociedades de Inversión de Capital Variable y los Fondos de Inversión. Se crean en 1983 bajo la presidencia de Felipe González para evitar la fuga de capitales y se corroboran siendo presidente José María Aznar.