Mostrando entradas con la etiqueta Patrimonio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Patrimonio. Mostrar todas las entradas

2 de septiembre de 2024

Los jóvenes cada vez más formados, pero menos "acaudalados".

Foto by pixabay.com
En términos de inversión, no es lo mismo llegar apurado a final de mes que atesorar una cierta situación de solvencia financiera. En el primer caso, apenas se puede ahorrar y mucho menos invertir; en el segundo, existe un margen para diseñar una estrategia inversora. Está claro que el nivel de poder adquisitivo es una variable crucial para el emprendimiento de una carrera inversora.

La desigualdad económica siempre ha sido un debate que no se ha bajado de la moda por ser un tema que siempre se ha mantenido candente. Las precedentes décadas consecutivas de crecimiento han generado mucha riqueza, pero con el agravio de que los activos se han ido concentrando en la parte alta de la pirámide donde predominan los hogares cuyos miembros son de edad avanzada, mientras que en la base de la pirámide están las generaciones más jóvenes. Nos hemos acostumbrado a la tendencia natural de que el patrimonio vaya aumentando con la edad, hasta conseguir más poder adquisitivo que los progenitores. Sin embargo, la OCDE advierte que el “ascensor de la riqueza” (sic) se está desacelerando para los más jóvenes, lo que hace que pierdan poder adquisitivo. Es decir, la relación entre acumulación de riqueza y envejecimiento está perdiendo la proporcionalidad, poniendo en riesgo la riqueza futura de los jóvenes actuales. Por desgracia, puede que no sea ni comparable con las generaciones que están por llegar. Las dos vías principales para acumular riqueza han sido las rentas del trabajo y las rentas del ahorro. Los salarios y la estabilidad laboral, que con anterioridad fueron aumentando sin decadencia, se han visto interrumpidas en los últimos lustros afectando a las generaciones más jóvenes, aumentando la brecha de riqueza entre los hogares más mayores y los más noveles.

8 de agosto de 2024

El Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas (ITSGF)

A finales de diciembre de 2022 el sistema tributario de España acogió (no sin ser cuestionado y con una gran repercusión mediática, siendo objeto de recursos de inconstitucionalidad por varias Comunidades Autónomas) una nueva figura impositiva: el Impuesto Temporal de solidaridad de las Grandes Fortunas (ITSGF).

El impuesto nació con la finalidad de aumentar la recaudación del Estado y tratar de equilibrar las diferencias existentes en el Impuesto del Patrimonio en las diferentes Comunidades Autónomas, especialmente entre las que lo tienen parcial o totalmente bonificado y las que no han optado por esa bonificación de la tributación. El impuesto a cumplido, con matices, las dos finalidades para las que se creó.

Fue creado por el artículo 3 de la Ley 38/2022, de 27 de diciembre, para el establecimiento de gravámenes temporales energético y de entidades de crédito y establecimientos financieros de crédito y por la que se crea el impuesto temporal de solidaridad de las grandes fortunas, y se modifican determinadas normas tributarias.

28 de febrero de 2023

Invertir según las etapas de la vida financiera

Foto by pixabay.com
Decía, en una entrada anterior, que el ser humano, en cada una de las etapas de su ciclo vital, necesita de unas necesidades financieras diferentes. Cada etapa por la que se vaya pasando requiere de unas necesidades financieras diferentes que influirán de una forma directa a la hora de tomar cualquier decisión de inversión.

Etapa de formación.

Las necesidades de inversión no van más allá de una cuenta corriente o algún que otro producto de inversión sin demasiada trascendencia, pero en ella sí se forja el comienzo de toda una vida financiera.

Etapa de independencia.

En esta etapa es en la que se consigue la independencia financiera, en la que comienza a existir la necesidad de contratar los primeros productos financieros y hacer las primeras inversiones.

12 de abril de 2022

Impuesto sobre el Patrimonio

La prosperidad proviene del ahorro, no del gasto. Definir un plan de ahorro lleva consigo una estabilidad financiera al crear una base económica a partir de la cual se sustenta la economía familiar, desde la más modesta hasta los grandes capitales. El primer principio para conseguir una adecuada planificación financiera es saber cuál es el monto exacto del patrimonio con el que se cuenta. Eso se consigue sumando todos los saldos existentes en cuantas bancarias, el valor de todos los inmuebles y de todos los bienes que puedan ser susceptibles de valoración y el importe de las carteras de inversión. Una vez obtenida esa suma, habrá que restarle las deudas y obligaciones contraídas por el titular. El resultado es la valoración exhaustiva de la riqueza personal o lo que, comúnmente, se conoce como patrimonio. Con carácter general se establece la exención de determinados bienes y derechos, como es el caso de la vivienda habitual del contribuyente hasta un importe máximo de 300.000€, el ajuar doméstico, Bienes Integrantes del Patrimonio Histórico, algunos objetos de arte y antigüedades, derechos de la propiedad intelectual e industrial o participaciones en determinadas entidades.

El Impuesto sobre el Patrimonio (IP), recayendo sobre las personas físicas, es un tributo individual, directo y general que grava el valor neto de la propiedad o la posesión de patrimonio y, además, es complementario del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). El IP, aunque es un impuesto regulado y establecido por el Estado, está transferido plenamente a las Comunidades Autónomas. Nació con carácter transitorio y suprimiéndose en algún periodo, actualmente se ha implantado con carácter permanente y con ocho tramos que oscilan entre el 0,2% y el 2,5%, aunque su cuantía variará en función del territorio donde se presente, es más, algunas autonomías superan la horquilla mencionada. También, dependiendo de qué Comunidad Autónoma, existe un mínimo de patrimonio exento.

29 de marzo de 2022

"El ahorrador astuto" de Rafael Rubio Gómez-Caminero

“El ahorrador astuto” es un libro de lectura sencilla, accesible, práctico y didáctico pensado para que el ahorrador doméstico gestione su patrimonio, como un inversor avezado, con el fin de sacar partido a sus ahorros por pequeños que sean, “tratando de evitar los engaños a partir de unos mínimos conocimientos”. No nos olvidemos que la picaresca española, financieramente hablando, tiene mucho que ver con la escasa cultura financiera que existe. Bajo esa premisa, no queda ni un solo palo sin tocar: renta fija, renta variable, Bolsa, fondos de inversión, etc. A su vez, está sazonado con la constante manifestación de buscar la seguridad y evitar el engaño debido al desconocimiento de los diferentes productos financieros existentes en el Mercado.

El autor es periodista y escritor especializado en información económica y financiera. Ha dirigido el diario “La gaceta de los negocios” y el semanario “Inversión”. Fundador de “Bolsalia” y profesor de varios cursos y másteres. Colaborador en “Finanzas.com”, presidente del Consejo Editorial de “Inversión & Finanzas.com” y actualmente director de la revista “Asesores Financieros EFPA”. Tras su dilatada carrera paralela a los Mercados Financieros, al escribir el libro, ha aplicado criterios muy parecidos a cuando se quiere adquirir un bien material cualquiera: esgrime todo lo que se necesita saber para enfrentarse a los Mercados Financieros, así como a aquellos que comercializan los productos que allí se negocian. Constantemente se afana en “evitar engaños” como los acontecidos y que, de todos, por desgracia, son ya sabidos. Para ello, acerca al lector esos productos poco conocidos, animándolo a utilizarlos con la debida prudencia e información, pero sin miedo, porque después de la lectura, el cliente ahorrador, estará predispuesto a enfrentarse a los típicos “vendedores de humo” que traten de colocarle productos financieros con el único sentido de beneficiar al comercializador. La época actual tampoco lo pone demasiado fácil: es muy complicado mantener el poder adquisitivo del ahorro al lado del poder destructivo de la inflación y de los impuestos asumiendo un riesgo “controlado”.

21 de diciembre de 2021

Los Impuestos en los diferentes Activos Financieros

Foto by pixabay.com
A la hora de depositar los ahorros en cualquier tipo de activo financiero, si no se tienen en cuenta los impuestos, es posible que la rentabilidad esperada difiera bastante de la real, hasta el punto de que una rentabilidad positiva se puede convertir en negativa al dejar fuera la ecuación de la variable fiscal. La primera noción a tener en cuenta es que, de la misma forma que no todos los productos financieros son iguales, no todos tributan de la misma forma, ni en el mismo momento.

La mayoría de los vehículos de inversión tributan en el IRPF, en la base del ahorro, a un tipo marginal que oscila entre el 19% y el 30% (19% hasta 6.000 euros, 21% entre 6.000 y 50.000 euros, 23% entre 50.000 y 200.000 euros, 27% entre 200.000 y 300.000 euros y el 30% a partir de 300.000 euros). El Fisco hace distinción entre rendimientos del capital mobiliario (rentas procedentes de elementos patrimoniales, bienes y derechos de los que el contribuyente es titular) y ganancias y pérdidas patrimoniales, pudiéndose compensar por separado y después ente sí, dentro de unos límites preestablecidos, de tal forma que las minusvalías obtenidas se pueden compensar con las plusvalías para que únicamente se tribute por las ganancias reales.

Los únicos productos financieros que tributan en la base general, a modo de rentas del trabajo, son los Planes de Pensiones, los Planes de Previsión Asegurados (PPA), los Seguros de Dependencia y algún que otro Seguro Colectivo.

21 de enero de 2021

Novedades fiscales para el 2021

Los recién estrenados Presupuestos Generales del Estado, los anteriores datan de 2018, traen consigo importantes y relevantes alzas fiscales en el impuesto del IRPF, del IVA y el de Sociedades. Sobre todo, se verán afectadas las rentas altas y las grandes empresas, aunque el consumidor medio, el inversor doméstico y las gigantes tecnológicas internacionales también verán incrementados el pago de impuestos en uno u otro sentido.

Las principales novedades tributarias introducidas por la Ley 11/2020, de Presupuestos Generales del Estado para 2021, se resumen en el siguiente enlace de la Agencia Tributaria. Entre las novedades destaca la modificación general del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) y sus escalas, los tipos de gravamen del ahorro en el IRPF, la escala de retenciones e ingresos a cuenta aplicable a los perceptores de rentas del trabajo, los límites de reducción en la base imponible de las aportaciones y contribuciones a sistemas de previsión social; las modificaciones al Impuesto de Sociedades, al IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido), al Impuesto sobre el Patrimonio y al IAE (Impuesto sobre Actividades Económicas).

7 de septiembre de 2020

Formación Financiera desde el colegio


A propósito del comienzo inminente del nuevo curso escolar, me pregunto qué utilidad tiene en la vida cotidiana algunos conceptos que estudié en la infancia y en la adolescencia. La primera respuesta que me viene a la cabeza es que forman parte de mi cultura general y eso ya es importante. Pero dediqué horas y horas en matemáticas, por ejemplo, a derivar e integrar. En física, cinética y dinámica. En ciencias naturales, el aparato digestivo y circulatorio de los insectos. En literatura, leer a los clásicos. En filosofía, descubrir a los pensadores. En lengua e idiomas, lo obvio. En economía y finanzas…, es curioso, no recuerdo haber estudiado nada: la suma y la resta, quizás; o el porcentaje, en el mejor de los casos. Y, mira por dónde, sin saberlo, las finanzas están presentes durante toda la vida del ser humano.

Por casualidad, ha llegado a mis manos un informe del Instituto de Estudios Financieros (IEF) donde muestra el escaso conocimiento que tienen de economía y finanzas los universitarios ajenos a estas materias. Fijaros, sólo un 10% de ellos saben diferenciar una cuenta corriente de un depósito. El 70% no sabe qué se necesita para contratar una hipoteca. No diferencian un préstamo de un crédito. Y no saben qué es un pagaré. Ante estos resultados, creo que hay que hacer algo por nuestros hijos para que puedan estar inmersos dentro de un plan de conocimientos de economía y que la educación financiera forme parte, como asignatura, en las aulas de la educación obligatoria, aunque solo sea. Lo mejor del informe, a modo de moraleja, es que son conscientes de la total desinformación que poseen en economía, pero muestran una buena predisposición a recibir toda la información que exista al respecto y que sean capaces de asumir y asimilar. Los jóvenes, usuarios habituales de medios digitales, donde 8 de cada 10 no pisan una oficina bancaria, admiten que necesitan más información financiera al tener acceso ilimitado a la inmensidad de productos y servicios financieros.

30 de julio de 2020

Pensamientos de Inversor


La diferencia fundamental entre un inversor y un jugador de Bolsa está en la forma de pensar. Mientras que el primero considera a la Bolsa como una institución financiera en toda regla en la que los beneficios se obtienen tras mucho tiempo de formación y de toma de decisiones correctas; el segundo, la considera, más o menos, como un casino donde las ganancias vienen por la vía de la suerte y de la intuición, siendo, cualquiera de ellas, malas consejeras. Estas diferencias de pensamiento son las que harán que el ahorrador llegue al éxito o al fracaso económico.

La aureola que rodea al inversor tiene que estar siempre plagada de positivismo, independientemente de la evolución que tenga el Mercado. Esto se consigue porque el riesgo debe de estar bajo control para así poder mejorar la cifra del patrimonio que se dedica a los negocios bursátiles. La situación es modificable en cualquier momento; por eso, se debe de asumir que la responsabilidad sea siempre del que expone su patrimonio y no del entorno. El jugador, por el contrario, siempre les echará la culpa a terceros sin darse cuenta de que los beneficios vendrán por la calidad del trabajo: no se trata de comprar un determinado valor y dejarlo ahí para que otro lo gestione y recibir los beneficios sin esfuerzo. El horizonte de visión debe de llegar más allá de la obtención simple de beneficios, se trata de aumentar el patrimonio no de mejorar el salario.

El hasta dónde queremos llegar tiene que estar en simbiosis con la voluntad de querer. Es imposible conseguir un patrimonio financiero sin la convicción de que somos capaces de poder lograrlo. Posteriormente, no servirá la voluntad de gestión para salir del paso, del día a día, se trata de gestionar el patrimonio conseguido para que aumente y se mantenga en el tiempo. El patrimonio será para el inversor su arma de trabajo que nunca y nadie debe despojársela.