22 de febrero de 2021

Cómo complementar la pensión pública con la vivienda

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Los miembros de la generación “baby boomers” (los nacidos entre 1960 y 1975) se preparan para vivir su tercera vida impregnada de todo lo que han aprendido, enfrentándose al gran reto de la longevidad que les hará coexistir con un posible escenario de ajuste a la baja de las pensiones públicas unido a la falta de ahorro acumulado, lo que les hará sufrir un posible empobrecimiento de su nivel de vida en su época dorada debido a una mayor cantidad de personas pasivas que tendrán implícita la condición de vivir más años, lo que implica que los pensionistas que se van incorporando al Sistema de Pensiones Español serán los que más recursos necesiten debido a que serán los que más tiempo permanezcan en el mismo.

Ante este caldo de cultivo, tendrán que hacer frente a una pensión insuficiente para sus necesidades financieras, problema que se verá agravado al no disponer ya de tiempo suficiente como para generar un ahorro periódico durante su corta etapa restante de actividad, no siendo conscientes, a lo largo de su vida laboral, del beneficio que supone el ahorro para complementar el importe de la pensión pública. Entrecomillo “ahorro” porque no es exacto decir que esta generación no ha ahorrado: lo ha hecho, pero en vivienda, dejando de lado los activos financieros. España es un país de propiedades inmobiliarias donde más del 70 por ciento de la riqueza de las familias se encuentra en que su vivienda habitual es en propiedad; además, según una encuesta realizada por el Banco de España, casi el 40% tiene más de una vivienda. En ningún gran país europeo hay tanto ahorro concentrado en vivienda, llegando a ser más de 600.000 millones de euros los que las personas mayores de 65 años cuentan en su patrimonio inmobiliario. Esta circunstancia hace que esa fuente de ahorro pueda ser susceptible de convertirse en liquidez sin, en la mayoría de los casos, dejar de morar en la vivienda habitual. No nos olvidemos que la mayoría prefiere envejecer en su morada de toda la vida y dejarla en herencia a sus descendientes. Esa liquidez bien se podría usar para potenciar los ingresos durante el periodo de jubilación.

15 de febrero de 2021

Fórmulas de retribución al accionista

La imaginación no tiene límites hasta cuando se usa con el fin de encontrar fórmulas de retribución al inversor. Las empresas están obligadas a navegar en dos mares: contentar al inversionista buscando un medio de pago que suponga el menor impacto negativo en sus cuentas. Esto hace que la estrategia de remuneración al accionista vaya más allá del clásico pago de dividendos, pasando hasta por la realización de ampliaciones de capital para evitar que tengan que pagar dinero en efectivo cuando los resultados han mermado. Cada fórmula empleada debe ser valorada por el inversor pues todas ellas tienen implicaciones fiscales importantes y una posible dilución del accionariado. 

Uno de los derechos de los accionistas, reconocido por ley, es el de participar en el reparto de las ganancias de la sociedad disponiendo ésta de diversas fórmulas para retribuirles. 

Entre las formas de retribución más habituales están: Dividendo, Scrip Dividend, Devolución de Prima de Emisión, Ampliación de Capital Liberada, Pago con Cargo a Autocartera y Prima de Asistencia a Juntas. 

8 de febrero de 2021

Acción de Oro

El fondo australiano IFM Global Infraestructure, a través de la sociedad luxemburguesa Global InfraCo, ha anunciado el lanzamiento de una posible Oferta Pública de Adquisición (OPA) voluntaria y parcial sobre el 22,69% del capital de Naturgy – Naturgy Energy Group, S.A (NEGSA) - (anteriormente Gas Natural Fenosa, es una de las grandes compañías del sector energético español), sin el objetivo de excluirla de cotización. Este hecho, ha puesto sobre la mesa el papel intervencionista del Consejo de Ministros a través de la Acción de Oro o Acción Dorada.

La Acción de Oro o Acción Dorada (Golden Share, en inglés), nunca exenta de polémica por vulnerar los principios de libre mercado, es un tipo de acción que confiere a su poseedor (suele ser un Estado o una Organización Gubernamental) el derecho de voto o de veto sobre los demás accionistas de cara a ciertas operaciones corporativas, anulando así los derechos políticos de los demás accionistas. También es usada por los Gobiernos para desincentivar a los inversores no deseados. Este tipo de títulos suelen ser habituales en las compañías públicas que han sufrido o están en proceso de una privatización. De forma asidua, puede ocurrir que este tipo de acciones estén en manos de accionistas privados como garantía o intereses particulares de un tercero. El poseedor de una Acción de Oro se asegura con ella que los cimientos fundamentales de una compañía no serán modificados por el cambio de los dueños de las acciones ordinarias. La Acción Dorada suele mostrar su brillo en los procesos de fusión, adquisición, escisión, disolución, venta de activos o cambios en el consejo de administración de una empresa, cotizada o no.

1 de febrero de 2021

Gestión Activa vs. Gestión Pasiva

El debate entre los partidarios de la Gestión Activa y la Gestión Pasiva siempre está abierto, discutiendo si merece la pena que el inversor se desgaste en encontrar los mejores valores para su cartera, o si es preferible asumir que no se van a mejorar los resultados del Mercado si se dedica a invertir en carteras que repliquen un simple índice.

Los defensores de la Gestión Activa basan su argumento en que se pueden obtener mejores resultados que los índices cubriendo con creces los sobrecostes, ofreciendo un beneficio en términos de plusvalías a los inversores. Por el contrario, los defensores de la Gestión Pasiva basan su argumento en la dificultad de encontrar activos que sean capaces de superar el rendimiento que ofrecen los índices a los que pertenecen, por lo que no vale la pena pagar ciertos costes innecesarios para el inversor.

Aunque la filosofía de inversión de ambos productos es contraria, son capaces de complementarse a la hora de obtener los mejores resultados, teniendo en cuenta que las carteras pueden estar formadas tanto por activos bursátiles como por fondos de inversión.

28 de enero de 2021

"El arte de la guerra", de Sun-Tzu

EL ARTE DE LA GUERRA está considerado como el mejor libro de estrategia y táctica militar. Su particularidad radica en que ninguna de sus máximas ha quedado desfasada y siguen vigentes en la actualidad. Siendo así, no se puede considerar como un libro sobre la guerra, pero sí un tratado que permite identificar un conflicto y buscar su solución: “la mejor victoria es vencer sin combatir”. Fue escrito hace 2.500 años por el general, estratega, político y filósofo chino Sun-Tzu. Fue libro de cabecera para personajes como Napoleón, Maquiavelo y Mao Tse-Tung; siendo, en nuestros días, de aplicación en el mundo de la empresa, los negocios y la diplomacia. El samurái Mushashi lo usó como base para escribir el famoso y más importante tratado japonés sobre la guerra: “Libro de los cinco anillos”.

Llega a Europa poco antes de la Revolución Francesa de la mano del jesuita Jean Joseph-Marie Amiot con el título de “Art Militaire des Chinois”. Desde entonces, se han hecho multitud de traducciones nombrando a su autor como Sun Wu o Sun Tzi, sin embargo, éstos, fueron seguidores.

El texto inicial se mantuvo por la tradición con bastante exactitud hasta que en 1972 se descubrió un ejemplar en muy buen estado de conservación al norte de China, fechado 130 años antes de Cristo. A partir de ahí, se han hecho las pertinentes correcciones al texto modernizando la fraseología e imponiendo mucho más sentido sin modificar la idea fundamental.

25 de enero de 2021

Los coeficientes Alfa, Beta y Volatilidad

Los coeficientes Alfa, Beta y Volatilidad forman parte de los denominados indicadores cuantitativos cuya misión es cuantificar el riesgo de una inversión. Si bien el Alfa y la Beta son indicadores que sirven de referencia a los inversores más experimentados, no es motivo para que el inversor doméstico, particular o minorista no sepa qué función desempeñan, aunque no aporten la evolución exacta del activo financiero ya que se calculan a partir de datos históricos, en función del comportamiento que han tenido en el pasado junto a su Volatilidad.

Los tres indicadores son válidos para cualquier tipo de activo financiero: bien sea una acción, una cartera, un índice o un fondo de inversión, siendo una referencia que juntas indicarán si es recomendable o no entrar en un activo anteponiéndonos a los riesgos que se puedan contraer.

No enunciaré ninguna fórmula de cálculo para ninguno de los indicadores entendiendo que no son significativas ni representativas ya que sus valores se pueden obtener de cualquier página especializada en finanzas.

18 de enero de 2021

Impuesto sobre las Transacciones Financieras

James Tobin
El ahorro es uno de los cimientos de la prosperidad al nacer de él la inversión y la acumulación de capital para incrementar la productividad. No exento de impuestos, se le grava a través de las rentas del capital y a través de la tributación patrimonial. Atendiendo a esas dos premisas, tributa por el IRPF, por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, por el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, por el Patrimonio y, ahora, se le añadirá el Impuesto sobre las Transacciones Financieras, que se devengará en el momento de la anotación registral de los valores a favor del comprador en su cuenta. Entró en vigor el día 16 de enero de 2021, es decir, transcurridos tres meses desde la publicación en el Boletín Oficial del Estado.

Este impuesto, que no es una tasa (tributo que paga un consumidor por el uso de un bien o servicio de dominio público), no es algo que surja de las nuevas inspiraciones recaudatorias, ya se creó algo parecido en el año 1694 en la Bolsa de Londres, el Stamp Duty o Tasa de la Reina, con la implantación de un impuesto de sello pagadero por el comprador de las acciones, que debía acompañar al documento oficial para formalizar la compra. Posteriormente, lo propuso Keynes, en Wall Street, para evitar la especulación excesiva de los traders que con sus operaciones aumentaban considerablemente la volatilidad de los Mercados y James Tobin, como buen discípulo, asumió como buena la idea de su maestro y la migró de los Mercados Financieros a los Mercados de Divisas. Tal fue la popularidad del impuesto que se le puso el nombre de “Tasa Tobin”. J. Tobin, estudioso de la política monetaria y fiscal, de las inversiones y de los Mercados Financieros, defendió la idea de que los gobiernos debían de intervenir en la economía de los países con el fin de estabilizar la producción total y evitar las recesiones.

7 de enero de 2021

¿Qué es el Efecto Enero?

La tarea más difícil del inversor es, sin lugar a duda, predecir, en lo que a rentabilidad se refiere, la evolución que tendrá un activo financiero. Para intentar solucionar este problema se han hecho estudios de toda índole. Uno de los más curiosos, bajo mi punto de vista, es el que se ha realizado sobre lo que los expertos denominan pautas estacionales, anomalías estacionarias o anomalías del calendario obteniendo como resultado que, en ciertas épocas del año, los rendimientos obtenidos son superiores al resto. En esta ocasión me estoy refiriendo a la pauta estacionaria llamada efecto enero pues, enero es un mes seguido por los inversores.

Además de las citadas anomalías nos encontramos con algunas que no dejan de ser curiosas y que están avaladas por estudios: los días de luna llena son los preferidos por los inversores para invertir, aconsejan cerrar posiciones los viernes para abrirlas los lunes. En fin, aunque algunos no crean en ellas hay que considerar que no es posible negar su evidencia y, en la mayoría de los casos, sus resultados.

Atendiendo a lo dicho, se puede decir que el efecto enero es una pauta estacional que consiste en que, según estudios empíricos, durante este mes se producen rentabilidades positivas respecto a las rentabilidades del resto de meses del año. Según estos estudios, este efecto se ha cumplido en la inmensa mayoría de las ocasiones. Por si fuera poco, este efecto marcará el comportamiento que tendrá la Bolsa durante todo el año pues se dice que si enero es alcista el año lo será también.

4 de enero de 2021

Qué es el Scrip Dividend y en qué se diferencia del Dividendo

El dividendo es esa parte de los beneficios o reservas de una sociedad que se reparte entre los accionistas como remuneración al capital invertido, siendo proporcional al número de acciones en posesión y al tipo de éstas.

La crisis está haciendo estragos y las compañías también están pasando lo suyo, hasta tal punto que han optado por eliminar el dividendo en efectivo y lo han sustituido por otra fórmula de retribución denominada Scrip Dividend.

El Scrip Dividend (dividendo en acciones) es otra alternativa más que tienen las empresas para retribuir a sus accionistas siendo, por cierto, desde hace algún tiempo, bastante habitual entre las cotizadas españolas, asignándole nombres como “Dividendo Elección”, “Dividendo Opción”, “Dividendo Flexible” … Su mecánica de funcionamiento no es compleja, pero sí puede entrañar alguna dificultad su entendimiento y por qué las compañías, en un momento determinado, se decantan por este tipo de retribución.

La empresa, en vez de repartir los beneficios destinados a los dividendos, opta por hacer una Ampliación de Capital totalmente liberada, asignándole al inversor tantos derechos como acciones tiene para, al finalizar el proceso, aumentar la compañía el número de acciones en circulación. Los derechos cotizarán en el Mercado y estarán sujetos a la ley de la oferta y la demanda. La compañía anunciará el precio de partida de cada derecho que será el mismo al que la empresa se compromete (o no) a pagar al accionista que quiera venderle sus derechos. Indicará también la proporción del factor de canje y el calendario que seguirá el proceso del Scrip Dividend.

28 de diciembre de 2020

La sopa de letras de la recuperación económica (V, W, U, L, K)

Estando inmersos en una crisis económica y social provocada por la emergencia sanitaria del coronavirus es de vital importancia conocer, cuando desaparezcan las medidas de confinamiento y se vuelva a la normalidad, cuáles serán las formas que recogerán la reactivación de los principales indicadores económicos.

Desde el momento en que una crisis acampa en un país, sea de la índole que sea, se estudian sus consecuencias y de inmediato se pone en marcha la maquinaria de especulación para anticiparse a cómo será la recuperación económica. Para ello, los economistas observan cómo evolucionan los indicadores de actividad, por ejemplo, el Producto Interior Bruto (PIB) y el desempleo, a lo largo del tiempo, y van plasmando todos los resultados en una gráfica que va mostrando la evolución de la recesión económica y su recuperación. Esos gráficos, que van dibujando milimétricamente todo el recorrido que va trazando la economía del país, adquieren unas formas determinadas que son aprovechadas por los economistas y políticos para hacer una analogía con las letras que posteriormente darán nombre a la recuperación de los PIB’s, a la evolución de los Mercados, así como a la actividad de las principales economías. Esas letras del alfabeto, a modo se sopa de letras, son las que indicarán el dibujo de la recesión y de la posible recuperación. De esta forma se habla de V, W, U, L, K y hasta de símbolos como el de la raíz cuadrada o el del logotipo de la marca deportiva Nike (o tick), en función de que la recuperación sea más rápida, más lenta o tenga recaídas inmediatas.

21 de diciembre de 2020

La buena suerte no está en la Lotería


Metidos ya en la última página del calendario, parece que todo nuestro alrededor se transforma para rescatar, año tras año, la magia de la Navidad. Estas fechas, de raíces religiosas, avivan la ilusión de disfrutar de la familia, nos hacen recobrar esos sentimientos plagados de buenas intenciones y, cómo no, nos embriaga el sueño de que podemos ser uno de los agraciados con el Gordo de la Navidad. Y todo se prepara para el momento, incluso se crea un anuncio televisivo convirtiéndose en “trending topic”. Quién no recuerda al calvo de la suerte, o esas últimas historias tan entrañables que nos ayudan a sentir que la fortuna puede llamar a nuestra puerta. El caso es que la Navidad no sería igual si no existiese el Sorteo Extraordinario de la Lotería.

Todos los países tienen su propio sistema de lotería. En España, el más famoso, es el del 22 de diciembre, ostentando el record mundial del sorteo que más años se lleva organizando en el mundo, concretamente desde el 18 de diciembre de 1812, cuando el ministro de la Cámara de Indias pensó en ello como “una medida para aumentar los ingresos del erario público sin quebranto de los contribuyentes”. Se llamó “Lotería Moderna” para diferenciarla de la “Lotería Primitiva” creada por el Marqués de Esquilache. Posteriormente, el 23 de diciembre de 1892, se le comenzó a llamar “Sorteo de Navidad” y cinco años más tarde se imprimían los boletos con ese nombre. Desde su inicio, fueron los niños de San Ildefonso los encargados de cantar los números.

14 de diciembre de 2020

¿Qué es un Fondo de Inversión?

¿Quién no ha oído hablar de los Fondos de Inversión? ¿Quién no ha invertido en uno de ellos? ¿A quién, su intermediario financiero, no le ha ofrecido uno para invertir sus ahorros? La respuesta es nadie porque es uno de los productos financieros más versátil, conocido y preferido de los ahorradores para hacer sus inversiones, entre otras cosas, por sus múltiples ventajas tanto fiscales como financieras.

Desde sus comienzos, han sufrido los vaivenes de los Mercados Financieros, han sufrido los múltiples cambios fiscales, han sufrido críticas, en fin, de todo y, aun así, ahí siguen: en la cresta de la ola. Y se mantienen en lo alto porque el inversor doméstico, mediante este tipo de activo financiero, es capaz de invertir en valores y en productos que de otra forma no podría alcanzar ni de lejos. Y esto es así porque el Fondo de Inversión permite al inversor invertir en productos adaptados a su perfil inversor, así como a su nivel de riesgo debido a la gran variedad que existen en el Mar de los Mercados Financieros.

7 de diciembre de 2020

Réquiem por la Peseta

Monumento a la peseta. Fuengirola
La primera pieza que se acuñó como “peseta”, todavía sin ser la moneda oficial, fue en Barcelona en el año 1808 durante la dominación napoleónica. No sería hasta después del destronamiento de Isabel II cuando el ministro de Hacienda del Gobierno Provisional (Laureano Figuerola), el 19 de octubre de 1868, mediante un decreto, instaura la peseta como unidad monetaria de España, centrando toda su producción en la Ceca (casa de la moneda) de Madrid, hoy la FNMT-RCM (Fábrica Nacional de Moneda y Timbre – Real Casa de la Moneda). Hasta la aparición del euro, se han acuñado ahí todas las pesetas que han estado en circulación. En julio de 1874 será cuando aparezca la primera emisión de papel moneda en pesetas, momento en el que se concede al Banco de España la exclusividad para emitir billetes. Desde 1941 la producción de papel moneda recayó en la FNMT-RCM. Cada moneda y cada billete han reflejado en su anverso y reverso una instantánea del arte, la política, la religión, la economía, la cultura y la historia del momento en que se acuñaba.

La peseta ha sido la moneda de curso legal en España hasta el 31 de diciembre de 2001 dando paso a la entrada del euro el 1 de enero de 2002 y conviviendo ambas monedas hasta el 28 de febrero de 2002, pudiendo ser cambiadas por euros en cualquier banco o caja de ahorros hasta el 30 de junio, estableciéndose el tipo de cambio de 1 euro = 166,386 pesetas. A la llegada del euro, había en circulación billetes y monedas en pesetas por valor de 48.750 millones de euros. Las autoridades monetarias establecieron que las monedas y billetes de peseta podían ser canjeadas en cualquier oficina del Banco de España por euros, sin coste adicional, hasta el 31 de diciembre de 2020 al tipo de cambio original. Debido a las dificultades de cambio que ha habido durante estos meses, el Banco de España ha decidido ampliar el plazo de cambio hasta el 30 de junio de 2021. Después de esa fecha, la peseta no podrá ser cambiada por ninguna otra moneda de curso legal a no ser que se haga a través del mercado no regulado del coleccionismo; perdiendo, por tanto, su valor nominal o facial, manteniendo el intrínseco y el numismático.

Coloquialmente hablando, a la peseta se le ha llamado pela, rubia o cala. A la moneda de 5 céntimos se le llamaba perra chica, a la de 10 céntimos perra gorda, a la de 25 céntimos real, a la de 50 céntimos dos reales, a la moneda de 5 pesetas duro, a la moneda de 100 pesetas 20 duros, al billete de 1.000 pesetas se le conocía como talego o billete verde, al de 5.000 pesetas como billete de 1.000 duros y 1 millón de pesetas se le conocía como 1 kilo porque mil billetes de 1.000 pesetas pesaban 1.000 gramos.

30 de noviembre de 2020

¿Qué es y qué indica el TER en un Fondo de Inversión?

El Fondo de Inversión es el activo financiero más versátil para el ahorrador porque raro será no encontrar uno que no se adapte a nuestras necesidades. El inversor doméstico se fija en la rentabilidad conocida que ofrece mermándola los gastos y costes que lleva implícito el fondo; por esta razón, es muy importante conocer de antemano ese tipo de gastos que serán decisivos a la hora de calcular la posible rentabilidad que ofrezca el fondo elegido. De esta forma, creo que debe ser de obligado conocimiento para todos los partícipes el Ratio de Gastos Totales o, en inglés, Total Expense Ratio (TER). El TER es el porcentaje anualizado de gastos que soporta y lleva implícitos un Fondo de Inversión sobre su patrimonio. Este dato deberá aparecer en el folleto del fondo y en los informes trimestrales que se envían a los partícipes.

El beneficio que ofrezca este tipo de activo financiero se debe a la pericia del gestor a la hora de invertir el patrimonio del conjunto de los partícipes restándole los gastos. Atendiendo a esto, nos fijaremos en la categoría que mejor se adapte a nuestras necesidades de inversión para luego observar el que más beneficios obtiene y menores gastos. Por lo tanto, el TER debe de estar presente siempre a la hora de decidirse por un fondo u otro independientemente del entorno del Mercado. El que un fondo tenga un TER más elevado que otro no quiere decir que sea mejor ni peor, tampoco indicará nada sobre sus rendimientos de inversión pues todo eso dependerá de la propia gestión, pero sí nos dejará muy claro en qué cuantía disminuirán todos esos resultados a la hora de plasmarlos en los beneficios que obtendrán los partícipes.

23 de noviembre de 2020

Black Friday: de lo que fue a lo que ha llegado a ser

Desde que se liberalizó el periodo de las rebajas, allá por el 2013, los comerciantes pueden aplicar descuentos cuando lo consideren oportuno, para que los consumidores podamos aprovecharnos de los precios reducidos y así generar la tan necesaria simbiosis entre comerciante y consumidor. Recordaréis que existían dos épocas en el año señaladas para hacer rebajas: las de invierno y las de verano. Pues ahora tenemos rebajas cuando el calendario celebra algún día especial, y lo mismo da que sea una fiesta nacional que de importación: llámese día de los enamorados, del padre, de la madre, del soltero, “Black Friday” … El caso es que no hay mejor manera que esa para fomentar el consumismo, haciéndonos creer que se hace para nuestro ahorro, llegando, incluso, a incentivar un consumo irresponsable al gastar aquellas cantidades de dinero que se sustentan bajo la realidad financiera personal, encargada de optimizar los recursos económicos propios. Las fechas de rebajas, que bien pueden ser una prueba de fuego para los que compran compulsivamente, también pueden ser aprovechadas por aquellos que necesitan comprarse cualquier bien o, simplemente, para adquirir un capricho.

Estaréis de acuerdo conmigo en que si hay una fecha por excelencia marcada en el calendario para los amantes del consumismo esa es el “Black Friday” (“Viernes Negro”) que, como sabéis, coincide siempre con el viernes posterior al Día de Acción de Gracias (fiesta nacional estadounidense que se celebra el cuarto jueves del mes de noviembre), siendo la fecha elegida por todo tipo de comercios para hacer grandes descuentos de cara a las fiestas navideñas. A partir de la década de los noventa fue cuando comenzó su internacionalización y su mutación hasta llegar a como hoy la conocemos: toda una semana de “Black Friday”, extendiéndose las ofertas por todos los ámbitos del comercio, llegando a ser el evento de ventas más potente de todo el año y, según los expertos, culpable en parte de la tan famosa y sufrida cuesta de enero. Por si era poco, con la llegada de Internet, surgió el “Cyber Monday” (lunes siguiente al “Viernes Negro”), día que usan muchas páginas web para ofrecer sus particulares descuentos en productos de venta online a los internautas.

16 de noviembre de 2020

SICAV (Sociedad de Inversión de Capital Variable)

Una Sociedad de Inversión de Capital Variable (SICAV) es una sociedad anónima, constituida con domicilio y administración en España, que se crea como instrumento financiero y que tiene por exclusividad la adquisición y administración de valores mobiliarios y otros activos financieros. Siendo una modalidad de Institución de Inversión Colectiva (IIC) –institución creada para invertir en bienes, derechos, valores u otros instrumentos de carácter financiero estableciendo los rendimientos en función de los resultados obtenidos- se le otorgan las mismas ventajas fiscales que a los Fondos de Inversión por gozar del mismo régimen, siendo, en definitiva, un híbrido entre un Fondo y una Sociedad.

Algunos autores datan los orígenes de las SICAV en la Edad Media pues sostienen que, ya en aquella época, había agrupaciones de inversores que se unían para una mejor y especializada gestión de sus patrimonios. En España, se legislan por primera vez en 1964 con la regularización de las Sociedades de Inversión de Capital Variable y los Fondos de Inversión. Se crean en 1983 bajo la presidencia de Felipe González para evitar la fuga de capitales y se corroboran siendo presidente José María Aznar.

9 de noviembre de 2020

La probabilidad en el juego de la Bolsa

No es raro oír hablar en cualquier tertulia sobre “el juego de la Bolsa”, es más, está ya tan estandarizado de que la Bolsa es un juego que a pocos se les oye decir que la Bolsa forma parte de una inversión. Evidentemente, me estoy refiriendo al inversor doméstico donde, en la mayoría de las ocasiones, su estrategia está basada en el azar. De todos modos, he leído a algún que otro autor profesional referirse a la Bolsa como un juego y, por si fuera poco, justificándolo. En fin, cada uno que la vea como quiera.

En alguna ocasión, en esta bitácora, he reconocido que la Bolsa tiene una parte lúdica por el mero hecho de que se invierte con el deseo de cosechar un fruto en el futuro. Estaréis conmigo, en que la fluctuación de la cotización de cualquier valor bursátil nunca será predecible con exactitud. Es cierto que existen muchas técnicas que ayudan a ver un poco el devenir del recorrido que tendrá una acción en un futuro, pero eso de entrar en una posición y salir con el máximo beneficio posible no deja de ser una quimera que a todos nos gustaría conseguir, sabiendo que nada tiene que ver con la realidad. Si alguien intenta vender esa postura es una estafa. Me mantengo en la opinión de que si lo que se quiere es jugar a la Bolsa, usar un juego de los múltiples que hay virtuales y disfrutar del momento pues es mejor que pasar el rato en esos juegos que no invertir el dinero en el mundo real.

2 de noviembre de 2020

El dinero también sirve para comprar tranquilidad

El pasado 31 de octubre, de una forma prácticamente desapercibida, se celebró el Día Mundial del Ahorro. Esta iniciativa, instituida por el Congreso Internacional del Ahorro en 1924, pretende movilizar a la ciudadanía hacia una mejor planificación de las finanzas personales y familiares intentando desarrollar una mayor consciencia de que el consumismo desmesurado no es compatible con el ahorro. En nuestro país, esta iniciativa no ha tenido demasiado eco, atribuyéndolo los expertos a que se celebra en las vísperas de un día festivo de gran arraigo popular como es el día de Todos los Santos y, de forma mediática, tampoco tiene demasiada importancia al diluirse entre la noticia del cambio horario y de cómo este hecho influye en el ahorro energético. El caso es que ese día, en Twitter, apenas si había alguna pequeña referencia con el hashtag #DíaMundialDelAhorro o #DíaDelAhorro.

La capacidad del ahorro es inversamente proporcional al gasto: a mayor gasto, menor ahorro. Una buena prueba de ello la tenemos con el aumento de la tasa de ahorro justo cuando la crisis nos azotó con más virulencia; según ha ido llegando la recuperación económica el ahorro de las familias se ha ido reduciendo en la misma proporción que ha ido aumentando el gasto. Ahora, en época de pandemia, con el confinamiento, la capacidad de ahorro no ha aumentado, lo que ha ocurrido es que ha disminuido la capacidad de consumo. Ese ahorro latente se convertirá en consumo en cuanto finalice el periodo de confinamiento, por eso no se puede considerar “ahorro para el futuro” como tal. Tanto es así, que la tasa actual del ahorro en España es cuatro puntos inferior a la media europea.